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Herpes

Existe una gran preocupación entre la mayoría de la población que se enfrenta a la afección del herpes. Necesitamos obtener respuestas a varias preguntas  que nos solemos hacer y que son de suma importancia para saber de que manera hacer frente a este problema. Por qué se produce esta infección (causas), dónde suele aparecer el herpes, sus síntomas, cuáles son las causas y sus posibles tratamientos, son los tipos de preguntas a los que deseamos darle una respuesta clara y concisa. 

¿Qué es el herpes?

El herpes es una infección causada por un virus  llamado herpes simple (VHS) y tiene como característica la capacidad de causar lesiones inflamatorias en la piel, normalmente en la boca, aunque pueden aparecer en otras partes del cuerpo. Estas lesiones tienen forma de pequeñas ampollas rojas rodeadas de un cerco del mismo color.

Recuerda que nada tiene que ver con el VPH (Virus de Papiloma Humano).

Se calcula que un 80% de la población podría ser candidata a portar este virus mientras que su forma de contacto puede haber sido en la niñez de una forma no sexual.

Causas del herpes y zonas afectadas

El herpes es causado por dos virus diferentes pero muy similares, el herpes simple tipo I y el herpes tipo II, ambos pueden hacer que aparezcan las desagradables llagas alrededor de la vulva, la vagina, el cuello uterino, el ano, el pene, el escroto, las nalgas, la cara interna de los muslos, los labios, la boca, la garganta y muy rara vez en los ojos.

El herpes bucal provoca llagas alrededor de la boca o en el rostro. Otro tipo de herpes es  el herpes genital o  vaginal en la mujer que es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) y que  afecta a la zona de los genitales.

La infección del herpes puede afectar a los ojos, la piel u otras partes del cuerpo. Este virus puede ser peligroso en aquellas personas en el que su sistema inmune es muy débil; también en los recién nacidos.

Cómo se contagia el herpes

El herpes se contagia por contacto directo con otra persona que es portadora del virus. Existen personas que tienen esta enfermedad y no poseen síntomas, en cambio otras, presentan unas llagas que marcarían la zona infectada y  que dan inicio a la infección por herpes.

El contagio se da por el contacto de piel con piel con las áreas de la persona infectada ya sea por tocar a la otra persona, al mantener relaciones sexuales, manteniendo sexo con penetración vaginal, oral, anal y al besarse. Se presentan en forma de brotes de ampollas o llagas dolorosas que causan picazón y que suelen aparecer y desaparecer.

El herpes se contagia por el roce, el contacto de piel con piel con aquellas personas que son portadoras del virus. Te contagias cuando tus genitales o tu boca entran en contacto con los genitales o la boca de otra persona contagiada y se suele producir,  por lo general al mantener relaciones sexuales manteniendo el contacto por cualquiera de las vías en una relación sexual.

Debes saber que esta enfermedad contagiosa se puede transmitir aunque el pene o la lengua no penetren completamente en la vagina, el ano o la boca.  Y no necesariamente tiene que haber una eyaculación para poder trasmitirlo.

La piel de los genitales, la boca y los ojos son más fáciles de infectarse y presentan una mayor propensión al contagio. Por otra parte, otras áreas se pueden infectar si el virus penetra en ella, por ejemplo, a través de las cortaduras, quemaduras, erupciones, etc.

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No es necesario tener relaciones sexuales para contraer este virus, también nos podemos contagiar por vías no sexuales, como por ejemplo cuando un padre que tiene herpes le da un beso en la boca a su hijo.  También la madre le puede transmitir el herpes a su hijo en el caso de un  parto vaginal, aunque esto no es tan común.

El autocontagio es muy común si no se toman las precauciones necesarias. Tú, te puedes propagar el virus a otras partes del cuerpo ya que si tocas las llagas y no te lavas las manos, puedes acelerar el proceso de expansión del virus a otras partes de tu cuerpo así como contagiarlo a otras personas.

El herpes es mucho más contagioso cuando tienes las llagas abiertas, ya que la secreción puede propagar más el virus. Sin embargo,  la mayoría de los contagios se producen por personas que no tienen llagas pero ya están infectadas. Esto se debe a que existen un gran número de contagios por la via sexual. Existen muchas personas que tienen este virus y lo confunden con alguna otra afección, no teniendo conocimiento de lo que realmente portan.

Con respecto a la transmisión del virus, hay muchas personas que son portadoras pero que no muestran ninguna manifestación del mismo, como por ejemplo, las llagas. Aún así, son capaces de transmitir el virus puesto que ya lo tienen en su organismo. Existen muchas personas que tienen este virus y lo confunden con alguna otra afección, no teniendo conocimiento de lo que realmente portan.

El herpes es una infección silenciosa que causa una gran angustia a las personas que la portan ya que muchas veces las pilla por sorpresa y no saben como hacerle frente.

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Tipos de herpes 

Existen dos tipos de herpes simple.

Herpes simple tipo I

Este tipo de virus frecuentemente causa llagas labiales pero también puede ser el causante del  herpes genital.

Es el llamado herpes labial, y se contagia directamente de boca en boca, ya sea de manera directa o a través de objetos, aunque también puede haber un contagio buco-genital. Por lo general este tipo de herpes es contagiado en la infancia o en la adolescencia, de forma intermitente.

Este tipo de herpes no presenta síntomas, por eso la persona afectada desconoce el origen de sus llagas en el momento de la aparición. Se manifiesta por lo general cuando se forman heridas y ampollas alrededor de la boca. Por lo general, aparecen estas lesiones, llamadas calenturas o pupas.

Las lesiones pueden hacer su aparición cuando la persona contagiada está sometida a un estrés alto, posee bajas las defensas o cuando se ve expuesta a  cambios de temperatura muy bruscos.

Esta no es una enfermedad grave, pero si  la persona contagiada por el virus es un paciente inmunodeprimido a causa de una infección de HIV o de otras patologías, el virus se puede propagar y volverse grave.

También se puede presentar  el caso del herpes neonatal, en el caso de un recién nacido que se contagia por estar expuesto al virus durante el parto. En este caso, pueden causar discapacidades neurológicas permanentes e incluso la muerte.

Herpes tipo II

Es el virus que ataca directamente a los genitales, pero también puede afectar a la boca.

Este herpes es llamado también herpes genital, porque es el principal causante de que la infección aparezca en esta zona. Según estudios realizados hay más casos de  mujeres que hombres contagiados.

Los síntomas aparecen cuando el virus ya se encuentra afectando la zona,  haciendo la aparición de  pequeñas ampollas alrededor de nuestros genitales. Puede causar fiebre, aunque no necesariamente, hinchazón e incomodidad.

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Una vez que las ampollas desaparecen, el virus permanece en el cuerpo y puede volver a manifestarse. Los episodios van disminuyendo a medida que pase el tiempo.

Las  complicaciones más severas se dan cuando el virus hace su aparición en personas que tienen las defensas bajas. En estos casos,  la infección puede volverse más aguda dando lugar a otras complicaciones como por ejemplo a la hepatitis, neumonitis entre otras.

Una de las grandes molestias es la afección psicológica que suelen sentir las personas contagiadas por este virus ya que  existe un rechazo social por estar asociado el contagio  a enfermedades  de contacto sexual como la verrugas genitales. Sin embargo, no deberían saltar las alarmas ya que  en  la mayoría de los casos, la infección suele remitir en un lapso de 15 días.

Tratamiento y prevención del herpes labial

El tratamiento para la cura de esta infección suele ser un antiviral como es el caso del Aciclovir o algún compuesto similar. Debes evitar tocar la zona afectada para que la misma no se expanda por otras zonas de tu cuerpo. Si sientes picor intenta colocar paños fríos sobre la zona para realizar un efecto calmante local. Asi, evitarás las ganas de tocarte y rascarte.

Se ha demostrado que el Aloe Vera, presenta un enorme poder curativo que puede ayudar a eliminar cuanto antes estas tremenda molestia. También funcionan muy bien las compresas de té sobre la zona afectada.

El período en el que la afección sigue su curso hasta su desaparición suele ir entre una semana a dos dependiendo del propio organismo de la persona afectada.

En cuanto a la prevención del herpes tipo I tiene sus complicaciones, ya que la persona que lo porta no lo sabe.

Una vez que el virus hace su aparición, el contagio es mayor en épocas de brotes, por lo que es cuando más se debe evitar el contacto con el otro, evitando todo contacto directo o indirecto. El contacto directo puede ser desde compartir un vaso, así como un contacto más profundo como el buco- genital.

Para la mayoría de las personas que padecen este virus, el  impacto social y emocional  suele afectar en mayor medida que el aspecto físico al sentir que deben aislarse de la actividad social ya sea por miedo, desconocimiento o por vergüenza. Pero una vez que se informan de forma correcta, la sensación de miedo desaparece, haciendo vida normal y tomando las precauciones necesarias para evitar los riesgos de contagio y la expansión desmedida de este virus.

Si estás en pareja, lo importante es que tu y tu pareja sean capaces de mantener un buena comunicación y seguir el tratamiento adecuado teniendo en cuenta las precauciones recomendadas.

Si tienes hijos no permitas que los besen en la boca y mucho menos si son personas conocidas de forma pasajera.

El herpes no tiene una cura definitiva pero existen medicamentos que calman los síntomas y hacen que disminuya el contagio a otras personas. A medida que transcurren los años estos herpes van disminuyendo en  su aparición, pero puedes conservar la calma ya que no son peligrosos.

Las lesiones que provoca el virus se  convierten en ampollas que producen picazón y dolor, para luego desaparecer.

Existen medicamentos que puedes colocarte en la parte afectada, pueden ayudar a mejorar los síntomas y disminuir los brotes.

Recomendaciones para tener en cuenta

Es importante poder tomar las precauciones necesarias para diferenciar el herpes simple tipo I con el herpes  zóster.

El herpes zóster  es un tipo de enfermedad que la mayoría de las personas la suelen  confundir con otro tipo de herpes, ya que poseen similitud en sus síntomas como las  lesiones en la piel en forma de ampollas. La diferencia radical es que  en el caso del herpes zóster, las ampollas se distribuyen por todo el cuerpo.

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Cuando una persona contrae la enfermedad de la varicela, una vez curada, este virus permanece en el cuerpo por un tiempo. Suele reactivarse años después, causando una nueva enfermedad que es el herpes zóster.

No existe tratamiento alguno para este tipo de herpes, es una enfermedad que afecta al sistema nervioso y si es muy aguda puede causar secuelas graves como dolor crónico o parálisis.

Por ello debes permanecer atento y acudir a tu médico si presentas cualquiera de los síntomas que hemos mencionado.

¡Salud Y Buena Vida! 🍀

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